miércoles, 24 de junio de 2009
cambio de direccion
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domingo, 21 de junio de 2009
Sobre ANDHA. El sujeto se suicida….

El sujeto se suicida y nosotros somos testigos por televisión de su rito espeluznante. Vemos por televisión como temblorosos y húmedos, los pobladores del ANDHA chile son arrastrados, golpeados, detenidos, retenidos y humillados, 300 entes de fuerzas especiales, 85 sujetos de ANDHA Chile, 0 candidato presidencial, 0 diputado buena onda. Los pobladores ( en su mayoría pobladoras) son arrastrados, golpeados, escarmentados, se arrojan al Mapocho, se cuelgan de los puentes, gritan, lloran, se enfurecen y nuevamente se arrojan al Mapocho, gritan, lloran y amenazan con quemarse a lo bonzo. Nosotros observamos por televisión como el sujeto se suicida.
Habrá que preguntarse donde empieza y donde termina la indiferencia? Habrá que preguntarse donde empieza y donde termina el acto político?. Habrá que preguntarse porque es tan difícil para este gobierno resolver el problema del endeudamiento (que a su vez tanto promueve), porque si hay algo cierto, es que es que los pobladores de ANDHA chile no pueden pagar las casas que compraron y hoy el sueño de la casa propia es la pesadilla del próximo remate. El tema es que a este gobierno le resulta muy problemático el resolver los problemas de deudas de los trabajadores, precisamente porque eso significa en cierto modo devolverles un pedacito de su libertad y si hoy les devuelven un pedacito de libertad a los pobladores húmedos y temblorosos del ANDHA, luego habrán otros que tampoco podrán pagar sus deudas y también quieran ser libres y eso si que no se puede permitir.
La cuestión de la deuda en este caso como en otros representa hoy un ejemplo más de cómo opera la explotación en el sistema capitalista, no basta con pagar sueldos bajos, también es necesario vivir en un país con precios muy altos, en donde la única forma de acceder a los bienes sea por medio del recurso de la deuda, deuda que lo que sella es el pacto final de esclavitud. Atentar contra la deuda, exigiendo al Estado su intervención ante la vulnerabilidad de los ciudadanos a los cuales el sistema ya reventó, es hoy cometer un pecado mortal, es atentar contra la propiedad privada, contra el engranaje que hace que este sistema se de vuelta y siga funcionando. ¿Qué pasaría si mañana nadie pagara sus deudas?
Los pobladores de ANDHA, se angustian, se organizan, piensan distintas formas de conmover, de mostrarse, tienen claro su objetivo y también los interlocutores, se juegan en esa alternativa, son sujeto. El único problema es que en este caso el sujeto no es una amenaza, no atenta contra el sistema, el sujeto pernocta en el río Mapocho, el sujeto se cuelga del puente, en resumidas cuentas el sujeto no revoluciona sino que se suicida. ¿será esto lo que estamos impulsando en la política de los nuevos tiempos? Ahhhh!! Y por cierto, y Navarro donde estaba? No le gustaba tanto en los días de sol ir a expresar su apoyo a los pobladores húmedos de ANDHA, los días de lluvia, al parecer, no son buenos para hacer campaña …
lunes, 15 de junio de 2009
El capitalismo existe gracias a su capacidad para desplazar la lucha de clases y reemplazarla por la disputa por la democracia.

El capitalismo está en crisis pero nadie piensa que por ello este derrotado, peor aún, nadie piensa que por ello se abrirá una brecha que permita derrotarlo. Esta confianza en la supervivencia y capacidad de mutación del modelo es, a mi modo de ver uno de los principales triunfos hegemónicos del capitalismo, finalmente este no solo logra instalarse como el único posible, sino que además se presenta como inmortal.
Al presentarse como inmortal los esfuerzos por su derrota se muestran a su vez estériles, la desesperación y el desamparo que eso produce es capitalizado por distintos fenómenos sociales que se agudizan en este tiempo y que en el pensamiento sobre la política ha significado destronar el ejercicio de la política y reemplazarlo por la disputa por la administración.
Sin embargo, este corolario tiene antecedentes discursivos desde hace mucho tiempo, es como una suerte de consecuencia de la derrota, consecuencia de los pactos, consecuencia de las “transiciones”. Podríamos decir que en Chile finalmente, gano un sector, el sector que abraza la bandera de la democracia, y que durante la dictadura, fue sistemáticamente concentrando los esfuerzos y las demandas de las organizaciones sociales y políticas, en demandas que apuntaban a la transformación de la institucionalidad, el “fin de la dictadura” se transformo en “el derecho a voto” y posteriormente “el derecho al voto” se transformo en “el cambio de la constitución pinochetista” y hoy de manera más global y también más ratona en “el cambio del sistema binominal”… uno podría trazar una línea y encontraría sin mucho esfuerzo los puntos de inflexión en la tonalidad de este discurso y su manifestación en las distintas áreas de la política chilena de la Izquierda.
Para dimensionar el impacto de este discurso de la democratización y el desplazamiento de la contradicción de clases en el ejercicio de la política, podemos observar la política estudiantil de la izquierda, durante los últimos 10 años. Los conflictos estudiantiles que se levantan en los años 90 y en adelante por la defensa de la educación pública fueron paulatinamente resumiendo sus demandas y consignas en la cuestión de la participación (con todos nosotros de cómplices) “claustro triestamental”, “Mesa quintupartita”, “ Voz y voto en el consejo superior” etc.
Muchos de los conflictos estudiantiles estallaron inicialmente por reivindicaciones económicas, el déficit del fondo solidario y el cada vez más brutal sistema de cobros y exclusión de la educación superior, convocaban masivamente a estudiantes que estaban por ser excluidos de la educación por no poder pagar, sin embargo, en forma indefectible las demandas que finalmente se terminaban discutiendo eran las de la participación en el gobierno universitario ( y a eso le llamaban politizar el conflicto), finalmente, lo mejor que pudieron hacer las instituciones fue hacer caso a la demanda estudiantil “tan sentida” y con la creación del instancia triestamental de la Universidad de Chile se murió el movimiento estudiantil, se murieron algunas federaciones estudiantiles y mientras tanto la concertación avanzo en modificaciones al fondo solidario que permitieron asegurar que la movilización social no volviera a darse nunca por razones económicas, dado que la asignación de crédito se hace previamente al ingreso a la universidad, por tanto el Estado negocia en forma individual con el estudiante, en completa vulnerabilidad y sin ninguna posibilidad de organizarse junto a otros para demandar lo justo.
Ahora bien, el problema de la participación estudiantil era finalmente un problema secundario frente al problema de la elitización de la educación y la segmentación de las universidades de acuerdo a clase social, hoy en día paradójicamente son las universidades privadas las que educan a los hijos de los trabajadores y las que tienen misión estatal, no solo son las más caras sino que están destinadas a formar a la clase dominante. La educación superior se consolido como la guinda de la torta en la mantención de la actual estructura de clases.
Sostengo que no debiera ser meta de los estudiantes de izquierda preocuparse por la participación y la democracia interna de las instituciones en las que están insertos y que esa demanda esconde a la base un supuesto totalmente falso como es que la institución Universidad o Colegio escapa a la contradicción de clases en la que está inserta la sociedad toda, los espacios educacionales son espacios en donde confluyen intereses de clase diversos y contradictorios, por tanto no existe la figura de “el estudiante” y mucho menos la de la “comunidad universitaria”, existen estudiantes, funcionarios y académicos alineados por opción u omisión con los intereses de una clase u otra. No es posible representar a TODOS los estudiantes, solo es posible trabajar y luchar para que los intereses correspondientes a los hijos de los trabajadores encuentren espacio para expresarse e imponerse, demandas relativas a la existencia de horarios en la universidad que permitan trabajar y estudiar al mismo tiempo ( una universidad de y para los trabajadores) , la disputa académica e intelectual para favorecer la existencia de discursos contra hegemónicos ( una universidad en disputa contra la ideología dominante, donde se encare a los reproductores del modelo y los distintos actores tomen posición por unos u otros), la condonación de deudas y la gratuidad de la educación superior para los trabajadores y sus hijos ( una universidad que asegure el derecho a la educación de todos los trabajadores). Cada vez que los estudiantes se entrampan en el discurso de la participación, terminan sus movilizaciones sentados en mesas que no les importan a nadie o sacando ridículas cuentas sobre el porcentaje que podría valer su voto en una instancia superior (0,1 o 0,5 o 10 %), la democratización es nada más que un discurso de la cooptación, el problema no es hablar, el problema es que la palabra se haga acto para transformar la realidad.
miércoles, 3 de junio de 2009
La hegemonía del capitalismo es capaz de imponer discursos, demandas y métodos de lucha, inclusive a quienes dicen querer destruirlo
Esta idea, es relativamente fácil de desarrollar la hegemonía del capitalismo es algo visible y que no requiere mayor explicación. El capitalismo se ha impuesto en nuestra vidas a nivel del sentido común (así es como funciona la ideología), nuestra incorporación al universo simbólico se hace a través de los códigos del capital, es por esto quizás que el trabajo de la lucha contra el capital significa un poco de nacer de nuevo, aprender otros códigos y luchar día a día contra el propio sentido común siendo esta quizás la tarea más difícil.
Lo curioso es que aun cuando esto no es novedad, pareciera ser que, en Chile al menos, la “izquierda” hace caso omiso a los datos de la realidad que los implican como reproductores de la ideología dominante, veamos algunos ejemplos:
A) Modos de participación: Lo interesante de toda esta disputa por el cambio del sistema binominal es como se ha ido naturalizando que la única forma de participación tiene que ver con la voz electoral y la democracia representativa. Esta es la única idea que yo he visto finalmente triunfar por majadera y así vemos como sectores hasta ahora distantes de este problema, hoy se estresan por inscribir candidatos, partidos políticos y disputar el supuesto voto (ahhhhhhhhhh! Y por supuesto disputar las bases socialistas, ese sujeto político tan codiciado, jejejeje. ¿existirán realmente las bases socialistas? O será un invento más de la comodidad para justificar la divertidísima política electoral?), lo más bonito de todo es que los que hasta ahora eran sectores irreconciliables en la izquierda hoy se encuentran haciendo la misma política, aunque aún no sean capaces de reconocerlo y unirse bajo el manto del mismo partido, no hay nada peor que hacer la política del PC, sin ser PC, es decir, sin los recursos, ni la historia, ni el número del PC. Y no hay nada más triste que terminar este capitulo de la historia reproduciendo y aceptando los espacios que el modelo te asigna para participar, en los tiempos en que el modelo necesita que participes. Eso suponiendo que el problema del capitalismo tenga alguna relación con la participación y sobretodo con la participación ciudadana ( no olvidemos que ese es un discurso que proviene de los sectores más reconocidamente socialdemócratas) si hay una participación que debiera importarle a los supuestos marxistas es la participación en los medios de producción y ninguna otra.
Sostengo que la disputa por la participación y el reconocimiento electoral es la indicación más clara de que hay muchas personas que hoy han terminado por reducir la política a la cuestión de la administración, están convencidos de que el problema del sistema social es algo así como un problema de eficiencia, es decir, creen que al detentar los cargos a los que postulan, sus divinas presencias, administraran de mejor manera la miseria, la injusticia y la desigualdad de la estructura económica y política de la que se sirve el capitalismo y así es como terminan administrando la educación de pobres, la viviendas de pobres, la salud de pobres, en comunas pobres, pidiendo paciencia a los pobladores para con la injusticia de la cual hoy son reproductores.
B)
La concepción de territorio debe ser problematizada en función del objetivo de la organización política y no de la división geográfica que la clase dominante ha propuesto, la disputa ideológica parte por ese tipo de claridades en las cuales el camino fácil, no es el más indicado.
Sostengo que la disputa ideológica que se requiere hoy para enfrentar la hegemonía capitalista requiere ordenar la construcción del espacio de una manera racional con la finalidad de apuntar a objetivos tácticos y estratégicos en los que efectivamente pueda fragilizarse el sistema político y económico, de otra manera la acumulación es siempre acumulación del sistema.
C)
Sostengo que el modelo capitalista es triunfante en cuanto ha logrado instalar en las nuevas generaciones de la izquierda la idea de que deben construir “la nueva organización” que finalmente es “ninguna organización”, es decir, ha logrado que el espacio que se crea para luchar contra el capitalismo sea algo completamente expuesto (en términos de su seguridad interna) completamente frágil (en cuanto a su estructura y duración) en resumen, completamente inofensiva (en cuanto a construir la revolución se refiere).
La ética y la política. El triunfo hegemónico del modelo sobre la izquierda Chilena... A modo de introducción.
Ética concierne en griego, la búsqueda de una buena "manera de ser" o la sabiduría de la acción. A este título, la ética es una parte de la filosofía, la que dispone la existencia práctica según la representación del Bien (Badiou, Alain, 1993: 1).
¿Qué hacer con “ética” en un mundo posmoderno, sin una verdad universal? Las fantasías aterrorizantes de un mundo que se dirige a la hecatombe ecológica, moral y económica, son verdaderos sermones parroquiales que no sirven para dar cuenta de lo complejo que es pensar una ética para nuestros tiempos, sobre todo porque lo característico del hacer de esta reflexión, es el desafío de incorporar aquello que con carácter de resto ha devastado la imagen de hombre racional en el último siglo. Frente a esto Badiou, tiene razón, la ética se ha puesto de moda, pero gran parte de esos discursos incurren en una negación, aunque sus propios discursos lo enuncien, es decir, transforman su propuesta ética en un discurso conservador, que centra su critica en el manejo tecnológico o bien proponen renunciar a lo que es lo único que va a distinguir lo propiamente humano: la capacidad de entrar en la composición y el devenir de algunas verdades eternas y de ser fiel a ellas.
En forma inevitable al enunciar el concepto de ética se encuentra uno con la idea de camino, recorrido, decisiones y apuestas. La pregunta por la ética no es una pregunta que se responda en la estratosfera de la reflexión, sino más bien es una pregunta que se responde en lo cotidiano y que no tiene más pretensiones que la de recordarnos el camino elegido y las consecuencias del mismo sobre uno y los otros que caminan con uno.
Muchas personas, militantes o activistas de “izquierda” desechan esta pregunta por considerarla incontestable, aunque en mi opinión el problema es que se han hecho parte de una modalidad cómoda de participación, en la que se hace lo que se puede, para llegar algún día a la posibilidad real de construir algo, en la que la posibilidad de la revolución se enuncia en el discurso y se niega en la practica… porque muy en el fondo ya se renuncio por completo pero no se pretende admitir esto, pues hay una identidad basada en esta montaña de palabras y frases del sentido común sin la cual ya no se puede vivir.
El triste escenario de la izquierda chilena es ese, hoy escuchaba una penosa entrevista al vicepresidente del partido humanista, un hombre sin duda, con algo de ética y que sin embargo, con algo de pudor visible por su entonación, intentaba justificar toda esta mierda del pacto del PC con la concertación, PC en cuya ansiedad por participar del sistema, lleva de candidato a un representante de la concertación, inclusive más concertacionista que el propio Enriquez-Ominani, en esta ocasión el argumento ni siquiera puede ser que van a aprovechar el espacio para denunciar el sistema y develar las contradicciones, cuando precisamente de todos los candidatos decidieron por el que menos sombra le hace a la concertación y al modelo. Toda esta mierda en la que también esta el MAS, que se funda como partido única y exclusivamente para poder presentar candidatos y aportan entonces el cuarto candidato de la concertación... Esta muerta la concertación? Pero cómo si tiene a toda la izquierda trabajando para la socialdemocracia, la concertación goza de buena salud gracias a todo esto, gracias a quienes han decidido disputar unicamente la administración del sistema, no su transformación.
He construido este blog para darle respiración boca a boca a
